PROHIBICION DE DONACION, AUXILIO, SUBSIDIO O INCENTIVO-Eventos en que se materializa

 

Respetuosamente consideramos que el populismo del presidente Juan Manuel Santos y su afán de reelección presidencial no tienen limites, pues proponer regalar cientos de miles de viviendas a los más pobres de los pobres en Colombia, no es otra cosa que un grave error jurìdico y una descarada jugada política que busca solamente perpetuarse en el poder. Para explicarlo hay que tener en cuenta lo siguiente;

El artículo 355 de nuestra Constitución Nacional ordena lo siguiente:

 “Ninguna de las ramas u órganos del poder público podrá decretar auxilios o donaciones en favor de personas naturales o jurídicas de derecho privado.” 

Al respecto la Honorable Corte Constitucional ha dicho lo siguiente:

Sentencia C-324/09 

La prohibición general de que trata el inciso primero del artículo 355 de la Carta se materializará cuando se registre, al menos uno, de los siguientes eventos: (i) se omita dar aplicación al principio presupuestal de legalidad del gasto; (ii) la ley que crea la subvención o auxilio en desarrollo de los artículos 334 y siguientes de la C.P. o desarrolla las subvenciones autorizadas directamente por la Constitución Política, omita  determinar de manera concreta y explícita su finalidad, destinatarios, alcances materiales y temporales, condiciones y criterios de asignación, publicidad e impugnación, así como los límites a la libertad económica; (iii) la asignación obedezca a criterios de mera liberalidad, es decir, no se encuadre en una política pública reflejada en el Plan Nacional de Desarrollo o en los planes seccionales de desarrollo; (iv) cuando el costo del subsidio para el Estado sea mayor que el beneficio social que se obtiene a partir de su implementación o cuando el auxilio o subsidio sólo beneficie a un grupo de interés sin que reporte beneficios a la sociedad en su conjunto o contribuya a ampliar las diferencias sociales; (v) cuando la asignación de recursos públicos no contribuya a fortalecer la capacidad de acceso de los más pobres a los bienes y servicios públicos esenciales, en la medida en que se entreguen a quienes menos los necesita o menos los merecen; (vi) cuando el subsidio tenga vocación de permanencia convirtiéndose en una carga al presupuesto público, en la medida que el subsidio o auxilio está llamado a producir efectos inmediatos dentro de una determinada coyuntura económica, de manera que una vocación de permanencia indica que la situación o sector al cual se dirige requiere de otras y más profundas medidas estructurales; y (vii) Cuando el subsidio entrañe la figura de la desviación de poder, esto es, cuando el incentivo se cree con un propósito distinto de aquel para el cual aparentemente fue creado.

En el presente caso, es absolutamente claro que el presidente Juan Manuel Santos lo que propone es que dichas donaciones de vivienda tengan vocación de permanencia durante su gobierno y futura reelección, convirtiéndose en una insoportable carga al presupuesto público, en la medida que estas donaciones de vivienda están llamadas a producir efectos inmediatos dentro de la presente coyuntura económica y social, de manera que su vocación de permanencia durante su gobierno y futura reelecciòn, indica que la situación de falta de vivienda para el sector al cual se dirige, “los más pobres de los pobres”, requiere de otras y más profundas medidas estructurales.

Además, es absolutamente claro que estas donaciones indiscutiblemente entrañan la figura de la desviación de poder, en razòn a que estas donaciones de vivienda se crean con un propósito político distinto de aquel para el cual aparentemente serán creadas, es decir, para lograr su reelecciòn presidencial y fortalecer políticamente al avivato de Vargas Lleras.

Respetuosamente.,

JUAN CARLOS ECHEVERRY NARVAEZ.

Representante Legal de Fundacolectivos.